El negocio de la hostelería y sus componentes

La maquinaria industrial ha evolucionado en estos últimos años, principalmente a finales del siglo XX. 

La revolución industrial provocó grandes cambios tanto demográficos, sociales, económicos y culturales.

Una transición que cambió los parámetros y tendencias de las civilizaciones.

Las máquinas reemplazaron, en gran medida, parte del trabajo manual, abaratando costes y aumentando la producción. La mecanización del trabajo sustituyendo la artesanal transformó todo el sistema de las sociedades.

Los inventos que propiciaron la denominada Revolución Industrial fueron la máquina de vapor, la producción textil y la metalurgia. Los progresos técnicos modificaron la productividad y las organizaciones sociales provocando grandes impactos en la estructura e infraestructuras en las civilizaciones.

Las freidoras industriales son un claro ejemplo de ello. A día de hoy son un elemento indispensable en nuestra cocina y en la del sector hostelero. Por tanto son de uso doméstico e industrial. Encontramos gran diversidad de freidoras en el mercado. Las freidoras sirven para freír gran variedad de alimentos.

Las freidoras de hoy en día han mejorado tanto en eficiencia como en eficacia gracias a las innovaciones tecnológicas que se han ido desarrollando a lo largo de los años. Gran variedad de mecanismos y controladores para disponer de magnitud de habilidades en estos dispositivos favorecen la utilidad y garantía de estas máquinas. Encontramos diversos modelos en función de las necesidades de los consumidores.

Las freidoras industriales son esenciales para el sector hostelero. Son una herramienta de cocina básica y fundamental para cualquier empresa. Generalmente estas máquinas están fabricadas en acero inoxidable para proporcionar las resistencia necesaria ante su reiterado uso.

En la restauración, ante su frecuente uso, es importante tener en cuenta una serie de medidas y cuidados para alargar al máximo la rentabilidad y funcionalidad de la máquina, pues la fritura es una de los métodos de preparación de alimentos más usados. Si dispones de una freidora de “cuba fría” la jubiles en cuanto antes, pues se han dado multitud de casos accidentales.

Consejos prácticos:

  • • Al usar una freidora industrial no debes sobrepasar los 160º, pues el aceite pierde su esencia y el sabor de los platos son generalmente desagradables.
  • • Los alimentos que se van a cocinar deben estar siempre secos para evitar que el aceite salpique.
  • • Es recomendable cambiar el aceite cada 24 horas mínimo.
  • • Es aconsejable no llenar al máximo la freidora de alimentos. No se deben mezclar aceites.
  • • Debes desconectar la freidora cuando vayas a hacer labores de limpieza y esperar a que se enfríe el aceite.
  • • Es preferible el aceite de oliva que el de girasol.
  • • Evita usar herramientas de cobre, pues al mezclarlas con la comida se puede formar sustancias nocivas para la salud de los consumidores, además de deteriorar la maquinaria.
  • • Usa productos de limpieza de calidad y efectúa la higienización de forma periódica.

Seguir estas pautas y disponer de una freidora de calidad beneficia a la empresa hostelera como al consumidor. En el mercado encontrarás gran diversidad con multitud de potencias, capacidades, entre otros. Asegúrate siempre, antes de comprarla, de la calidad, garantía y rentabilidad de la máquina.