El corsé y su historia

El corsé es una de las prendas con más trayectoria a lo largo de la historia. Los antecedentes de este vestuario se remontan a hace bastantes siglos. Es difícil situarlo en un momento y lugar específico del tiempo, pues muchas civilizaciones idearon esta prenda, un ejemplo de corsets tradicionales y corsets actuales para que puedas ver la diferencia sería la tienda de corsets online Luzdemoda, con gran variedad de clasicos y algunos un poco más actuales.

La gran mayoría de estudios identifica y sitúa Creta, alrededor del 1600 A.C. en la que podemos apreciar diversos monumentos y pinturas que atestiguan la creación del corsé. Además, en Roma, Grecia, Egipto y Siria también encontramos diversas manifestaciones que dan fe de la utilización de esta prenda.

El corsé se ideó para levantar o reducir el busto (dependiendo del caso), así como para vigorizar el torso, refinar la cintura e incluso para practicar ciertos deportes. Generalmente esta prenda se originó para las mujeres, pero en alguna civilización también fue usada por hombres con tal de proteger sus partes íntimas en las batallas y también por aristócratas con tal de reafirmar su silueta.

El material, la forma y el uso del corsé ha ido evolucionado con el paso de los años. En tiempos remotos los materiales con los que se confeccionaban eran bastante rígidos (madera, marfil...), siendo bastante incómodos e incluso dolorosos para quienes se vestían con corsé (principalmente las mujeres). Los corsés constituían componentes de tortura en algunas ocasiones derivadas de las estrictas “modas” de ciertas épocas de la historia.

Catalina de Médici, reina consorte de Francia, impulsó e impuso en el 1550 el uso del corsé de forma obligatoria a las mujeres de la corte con tal de mostrar una cintura que se ajustase a los cánones estéticos de la época.

Podemos afirmar que el corsé constituyó durante varios siglos y en diversas civilizaciones una prenda tortuosa y dolorosa que se concebía con tal de corresponder (independientemente de las graves consecuencias que causaban) a los cánones de belleza, principalmente reafirmar el busto y desmarcar ciertas curvas.

Hay muchos documentos que atestiguan las graves consecuencias que causaron los corsés: ahogamientos, compresión de órganos, infertilidad, abortos, desmayos, deformaciones de la columna vertebral, roturas de costillas e incluso muerte por asfixia. Las mujeres eran, por tanto, esclavas de las modas establecidas, pues el uso del corsé era indicio de pertenecer a la clase alta. Los beneficios estéticos estaban reñidos con la salud.

La evolución de la sociedad y de las modas ha cambiado y se ha reinventado con el paso de los años, reconfigurándose nuevos parámetros y disciplinas. A día de hoy, el legado del corsé está presente en la moda del siglo XXI, utilizándose como accesorio interior (lencería íntima) o como vestido. Los materiales con los que se elaboran son bastante cómodos y elásticos, sin causar dolor en quienes lo llevan.

El corsé constituye una prenda sensual y femenina que realza la figura de la mujer. En la estética gótica o en la pin up se puede apreciar que el corsé es una pieza fundamental y básica. En el cine y la televisión se presencia esta prenda femenina tan importante en la moda y en la sociedad.